lunes, 6 de julio de 2015



Según la escritora ocultista Helena BlavatskyAgartha es un reino ubicado debajo del desierto de Gobi. Su capital es Shambala, donde gobierna el Rey del Mundo.
Agartha es un tema popular en el esoterismo y es la base de la creencia en la Tierra hueca, creada posiblemente en 1957 por el escritor fantástico italiano F. Amadeo Giannini.



Ciudades de Agartha

Según Madame Blavatsky, Agartha está formada por varios continentes, océanos, montañas y ríos. Shamballa es su ciudad central. Habría unas cien colonias subterráneas debajo de la Tierra, todas ―menos una― bastante cerca de la superficie. Estas ciudades subterráneas han sido conocidas como la Red de Agartha. Sus costumbres varían, pero siguen una estructura de vida común orientada espiritualmente en las enseñanzas de Melquisedec.5 El promedio de la población de cada ciudad es de 0,5 millones de habitantes, pero Telos ―una de las ciudades de Agartha― bajo el monte Shasta tendría 1,5 millón de habitantes.



Habitantes

Según Blavatsky, existen diversas razas en Agartha, y los seres que la habitan pueden variar mucho en el aspecto. Por ejemplo, por un lado, los habitantes de Agartha vendrían del continente de Gondwana, ahora desaparecido; gracias a las mediciones de las mareas realizadas por medio del Candelabro de los Andes, estos comprendieron que una catástrofe estaba por azotar su tierra, y se refugiaron en inmensas galerías subterráneas, iluminados por una particular luz ―no un sol― que haría brotar las semillas, llevando consigo el bagaje de sus antiguos conocimientos.
En cambio, Brad Steiger, en su libro El hueco de la Tierra, mito o realidad, afirmó ―sin aportar ninguna evidencia― que «los más ancianos» ―una antigua raza inmensamente inteligente y científicamente avanzada que pobló la Tierra millones de años atrás y luego se mudó bajo tierra―eligió estructurar su propio ambiente bajo la superficie del planeta y fabricar allí todas sus necesidades. Los más ancianos son homínidos extremadamente longevos, y antecesores del homo sapiens por más de un millón de años. Los más ancianos permanecen generalmente a distancia del mundo superficial, pero de vez en cuando se han sabido ofrecer para aportar críticas constructivas.
Willis George Emerson, en su libro El dios humeante, afirmó ―sin aportar ninguna evidencia― que los habitantes de Agartha viven entre 400 y 800 años, y que tendrían una altura de 12 pies (unos 3,7 metros aprox.) o más.
Todos los escritores coinciden en que la tecnología de los habitantes de Agartha es muy avanzada y que se comunican mediante telepatía.

Entradas desde el exterior

Según Blavatsky, las entradas hacia las galerías que llevan a Agartha estarían ocultas en lugares aislados para impedir el acceso a los curiosos. Muchas se encontrarían escondidas debajo de las aguas de los océanos, lagos, o en pendientes de alta montaña. Habría algunas también