Según la escritora ocultista Helena
Blavatsky, Agartha es un reino ubicado debajo del desierto
de Gobi. Su capital es Shambala, donde gobierna el Rey del Mundo.
Agartha es un tema popular en el esoterismo y
es la base de la creencia en la Tierra hueca, creada
posiblemente en 1957 por el escritor fantástico italiano F. Amadeo Giannini.
Ciudades de Agartha
Según Madame
Blavatsky, Agartha está formada por varios continentes, océanos, montañas y
ríos. Shamballa es
su ciudad central. Habría unas cien colonias subterráneas debajo de la Tierra,
todas ―menos una― bastante cerca de la superficie. Estas ciudades subterráneas
han sido conocidas como la Red de Agartha. Sus costumbres varían, pero siguen
una estructura de vida común orientada espiritualmente en las enseñanzas
de Melquisedec.5 El
promedio de la población de cada ciudad es de 0,5 millones de habitantes,
pero Telos ―una
de las ciudades de Agartha― bajo el monte
Shasta tendría 1,5 millón de habitantes.

Habitantes
Según Blavatsky, existen diversas razas en Agartha,
y los seres que la habitan pueden variar mucho en el aspecto. Por ejemplo, por
un lado, los habitantes de Agartha vendrían del continente de Gondwana,
ahora desaparecido; gracias a las mediciones de las mareas realizadas por medio
del Candelabro de los Andes,
estos comprendieron que una catástrofe estaba por azotar su tierra, y se
refugiaron en inmensas galerías subterráneas, iluminados por una particular luz
―no un sol― que haría brotar las semillas, llevando consigo el bagaje de sus
antiguos conocimientos.
En cambio, Brad Steiger, en su libro El
hueco de la Tierra, mito o realidad, afirmó ―sin aportar ninguna evidencia―
que «los más ancianos» ―una antigua raza inmensamente inteligente y
científicamente avanzada que pobló la Tierra millones de años atrás y luego se
mudó bajo tierra―eligió estructurar su propio ambiente bajo la superficie del
planeta y fabricar allí todas sus necesidades. Los más ancianos son homínidos
extremadamente longevos, y antecesores del homo
sapiens por más de un millón de años. Los más ancianos permanecen
generalmente a distancia del mundo superficial, pero de vez en cuando se han
sabido ofrecer para aportar críticas constructivas.
Willis George Emerson, en
su libro El dios humeante, afirmó ―sin aportar ninguna evidencia―
que los habitantes de Agartha viven entre 400 y 800 años, y que tendrían
una altura de 12 pies (unos 3,7 metros aprox.) o más.
Todos los escritores coinciden en que la tecnología
de los habitantes de Agartha es muy avanzada y que se comunican mediante telepatía.
Entradas desde el exterior
Según Blavatsky, las entradas hacia las galerías
que llevan a Agartha estarían ocultas en lugares aislados para impedir el
acceso a los curiosos. Muchas se encontrarían escondidas debajo de las aguas de
los océanos, lagos, o en pendientes de alta montaña. Habría algunas también
- en la vastísima selva amazónica (las cuales estarían
vigiladas por «indios para nada amistosos»),
- en Siberia (Rusia),
- en el desierto de Gobi,
- entre las piernas de la Esfinge de Guiza (en Egipto).
- en la Cueva de los Tayos (Ecuador).
- en la cordillera del Himalaya en Tíbet (China).
- en la cordillera de los Andes (entre
Argentina y Chile).
- en Villa de Leyva (Colombia)